Por comodidad hemos puesto al carteador en Sur, aunque es público y notorio que Gabriel siempre juega en Norte.
Hecha esta salvedad vamos a las manos. Oeste abrió de 2 débil y tras algunas vueltas de remate Chagas se encontró jugando 6 .
La salida fue un pequeño , tomado con el A por Este, quien volvió tomado en el muerto, Oeste descartó el 2 .
A simple vista parece haber 12 bazas: 4 triunfos de la mano, A y K de , de y de , y dos fallos de en el muerto.
Pero al jugar el K Este descartó la Q. Esta jugada, unida al descarte del más pequeño, sugiriendo cantidad impar de cartas hizo entrar en sospechas a Gabriel, ya que la línea propuesta requería adelantar el A , mas ahora existía el peligro de que se lo fallaran.
Así que empezó a buscar alternativas, ya que no podía dar el tercer arrastre dado que necesitaba triunfar dos .
Parecería que si Oeste tenía 7 cartas de y 4 en o , y el jugador acertara en cual, adelantando A, K y fallando la tercera vuelta de ese palo se aislaría la amenaza y Oeste estaría apretado en y el palo elegido.
Sin embargo si usted prueba a hacerlo descubrirá que para llegar a la posición de aprieto deberá adelantar también el A y K del otro palo, y cuando juegue su último triunfo como carta oprimente ya no quedará comunicación con el muerto y Oeste se limitará a cuidar el . ¿Entonces no hay aprieto?. ¿Habrá que jugar el A y cerrar los ojos?.
Vean lo que encontró Gabriel.
Estando en el muerto con el K jugó A y K de y falló la tercera vuelta en su mano, Oeste descarta un en el tercer , y jugó fallado con el J , Este descarta un .
Ahora se confirma que Oeste tenía originariamente 7 , 2 , 1 y por consiguiente 3 . Chagas jugó ahora A, K y chico fallado, llegando a este final: |