El campeonato mundial de equipos libres se disputó por primera vez en el año 1950 enfrentando a un equipo norteamericano contra uno procedente de Inglaterra, quedando la victoria en manos de los primeros.

John Crawford, Sam Stayman, George Rapee, Howard Schencken, Charles Goren y Sydney Silodor tuvieron de ese modo el honor de ser los primeros campeones del mundo.

Adolfo Daniel Madala

El match tuvo lugar en Bermuda, y por ese motivo hasta el día de hoy se denomina “Bermuda Bowl” a este torneo.

25 años más tarde la competición volvió a Bermuda, hecho que se repetiría en el 2000 al cumplirse los 50 años.

En ese 1975  Estados Unidos tenía la chance de renovar su título, pero enfrente tenía al poderoso equipo de Italia, el más ganador de la historia.

La final constaba de 96 manos e Italia tenía un carry-over de 9 IMP’s. En las primeras 32 manos los americanos ganaron 55 puntos, quedando 46 arriba. Y 16 manos más tarde la ventaja era de 73 puntos.

En las siguientes 16 manos Italia se enderezó y se acercó a 47 puntos. Fue allí donde Benito Garozzo dijo: “Nosotros ganaremos, yo lo garantizo”. A 16 manos de la conclusión la diferencia era de 24 puntos, aunque en un momento de la rueda había llegado a ser solo de 11.

En la mano 84 Italia se coloca a 1 solo punto y por fin, por primera vez en el transcurso del encuentro, en la mano 86 pasa al frente, y llegan a estar 19 arriba en la mano 88. Una pequeña recuperación colocó a los americanos a tiro.

Fue en ese instante que llegó el golpe de gracia con una mano célebre si las hay.

 
A K 10 9
-
A 9 7
J 9 8 6 3 2
 
4 3
Q 10 8 7
Q 10 6 4
7 5 4
     
7 6 5 2
K 4 3 2
J 5 3
K 10
   
Q J 8
A J 9 6 5
K 8 2
A Q
   

En el cuarto cerrado EEUU había anotado 1470 en 6 ST y el auditorio, mayoritariamente estadounidense dada la cercanía de la sede del torneo, abrigaba la esperanza de que los italianos se quedaran cortos, y de ese modo su país volvería a estar al frente.

Lejos de enterrar el slam Garozzo y Belladona arribaron a 7 , contrato inferior, pero tendido dada la posición del K de trébol.

Belladona falló la salida de y jugó . Dicen que al ver el 10 le brillaron los ojos, pasó la Q, siguió con el A y reclamó el resto al caer el K. 12 puntos ganados en lugar de 17 perdidos, ya que ese hubiera sido el costo de no encontrar el K de , y un campeonato más para Italia.

Mucho se habló de la suerte de los campeones, pero también otras voces se alzaron contra la resignación de Kantar al jugar su 10 de .

Efectivamente, si hubiera jugado el K de , Belladona podría haberse embarcado en un intento de coup para capturar el eventual 10 cuarto de en la mano de Eisenberg.

Vean sino esta línea, que requiere que Oeste tenga al menos 3 cartas de y 2 de cada palo colorado, además de las consabidas 4 cartas de l encabezadas por el 10. Salida de fallada, para el K y el A, sigue A, K, y Q de , A de descartando un , fallado, A de , al K y fallado en el muerto, llegando a esta posición.


 
10
-
-
J 9
 
-
-
-
10 7 5
     
..indiferente..
   
-
6 5
-
Q
   

Ahora se juega el 10 de fallado con la Q de , mientras el pobre Oeste descarta chico, y la ternaza de J-9 de produce las dos últimas bazas.

¿Cómo hubiera jugado Belladona?.

Es imposible saberlo. La justa terminó con la victoria de Italia por 215 puntos a 189. Completaron la squadra azzurra Arturo Franco, Vito Pittala, Gianfranco Facchini y Sergio Zucchelli, capitán no jugador Sandro Salvetti.