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Dada su antigüedad el remate del defensor es, viéndolo desde el punto de vista actual, realmente desconcertante, pero no hay que olvidar este drama se desarrolla en los albores de las aperturas de 1 fuerte, y aún no se habían creado sistemas para competir, se remataba del mismo modo que si la apertura hubiera sido natural. Con Benito Garozzo en norte y, nuestro héroe, Pietro Forquet en sur, este es el escenario:
El remate:
| Norte |
Este |
Sur |
Oeste |
1 |
2 |
Doblo |
Paso |
3  |
Paso |
4 |
Paso |
| Paso |
Paso |
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La mano completa:
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Norte
(Benito Garozzo)
 7 4 2
 8 6
 A Q 6 4
 10 5 4 3 |
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Oeste
 A Q J 10 9 6
 9 7
 5
 A K 7 6 |
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Este
 8
 5 3 2
 J 10 9 8 7
 Q J 9 2 |
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Sur
(Pietro Forquet)
 K 5 3
 A K Q J 10 4
 K 3 2
 8 |
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Contrato final: 4 Salida:A 
La apertura de 1 marca 17 puntos o más, 2 es apertura y palo propio, doblo marca 2 controles,(A=2, K=1) y al menos 6 puntos, 3 es natural, y 4 ese un exceso de confianza en el carteo del compañero, como se verá más adelante, bien recompensada.
Es evidente que con salida de A , fallado, al K y fallado hay una multa de arriba, pero quién puede culpar a oeste por salir donde tiene AK, en lugar de liberar un eventual K al carteador saliendo de su AQ . Viendo el muerto, y ante el pedido de su compañero (descartó la Q, indicando semifallo o QJ), siguió con un pequeño .
Forquet falló en su mano y jugó dos veces triunfo, y aquí viene el detalle que acrecienta la belleza de la jugada: NO juega una tercera vuelta de triunfo,¡ ya que esta apretaría al muerto!. A todo esto el muerto se componía a esta altura de: 742 , AQ64 , 10 5 . Un jugador menos cuidadoso seguramente no tomaría esta precaución, jugaría su triunfo descartando una carta negra, jugando todas sus chances a la caída 3-3 del , nunca en su vida se enteraría de que había apretado al muerto, y nadie lo culparía, pero veamos por qué Forquet necesitaba conservar todas las cartas. Jugó al A y fallado. Allí contó en oeste 6 cartas de por el remate, 2 y 3 que había visto, por lo tanto no podía tener 3 , así que ese palo no caía. Ahora si sacó el último triunfo, descartando el cuarto del muerto. Siguió con a la Q y demostró para que era útil el , jugó ese palo fallando en mano, quitándole su último a oeste, quien dicho sea de paso, ya había tenido algunos problemas en los descartes, tirando al 10 y el 9 .
Esta era la posición:
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Norte
(Benito Garozzo)
 7 4 2
 6
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Sur
(Pietro Forquet)
 K 5 3
 K
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Forquet jugó el K y oeste quedó apretado... ¡en un solo palo!. Si descartaba el 6 , el carteador saldría con el 3 poniéndolo en mano y obligándolo a cederle el K . Si por el contrario, y como sucedió, descarta el J , sur juega el K y ahora, reducido a Q 6 debe entregar una baza al 7 del muerto, cuidado con tanto celo en la 5 baza.
Así carteaba Forquet, the King of Bridge, como alguna vez fue denominado por un periodista norteamericano, luego de que el equipo italiano, el famoso “Blue Team”, ganara una vez más el título del mundo.
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